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Perdonando a nuestros padres

Mientras vamos creciendo, muy pocos tienen la suerte de tener padres y madres ejemplares, a quienes no se les tiene que perdonar nada pero mas bien agradecer mucho.

La mayoría de adultos que yo conozco, llegan a mi criticando y culpando sus propios actos bajo la responsabilidad de sus padres: «Así me enseñaron,» «Esto me hicieron,» «Se lo tomaban, fumaban, gastaban todo,» «Me pegaban,» «Los vi haciendo cosas vergonzosas,» etc…

Es verdad, mientras vamos creciendo estamos bajo el tutelaje de nuestros padres, ellos hacen y deshacen con nosotros al lado. Como niños nos dedicamos a observar y a aprender casi por osmosis; de adolescentes los criticamos y de adultos jóvenes los culpamos. Pero llega un momento en el que tenemos que dejar todas las cadenas que nos atan y entre ellas las cadenas que nos atan a nuestros padres. Muchas veces esas cadenas se quitan cuando tenemos nuestros propios hijos y empezamos a entender la dinámica : hombre-amigo-profesional-hijo-padre; mujer- amiga-profesional-hija-madre.

¿Pero si no tenemos hijos? ¡Qué!, ¿Cuándo aprendemos? Y la verdad es que tarda mas porque no tenemos la facilidad de traer a la consciencia estos factores… Yo tuve la suerte de poder perdonar a mis padres a mis 29…

Una vez, bajo una situación grande de estrés tuve un sueño que para mi fue liberador… Por un lado me sentí muy humana y por el otro muy espíritu… Mi espíritu, le contaba a mi humanidad que nosotros habíamos elegido vivir juntos en este cuerpo en formación y que habíamos decidido también quienes serian nuestros padres porque ellos facilitarían el aprendizaje mas importante de nuestras vidas. Yo creo que uno de mis propósitos en la vida es experimentar amor incondicional, y la verdad es que para experimentar esa clase de amor tengo que saber perdonar. Mis padres y todas mis experiencias de niña me han permitido seguir expandiendo ese aprendizaje.

Una vez que decidi dejar ir el resentimiento que tenia hacia ellos, le di cabida al perdón, y al disfrutar la riqueza de lo que el perdón traía a mi vida entro el agradecimiento profundo, y con él me di cuenta que estaba experimentando un amor diferente. Ya no era amor por ser amor, sino era un amor que había pasado por etapas y al superar sus asuntos y perdonar se convertía en amor incondicional…

De todo corazón, les deseo que puedan ofrecer el perdón, sobretodo con sus padres… A veces es difícil entenderlos, pero al hacerlo, sobretodo de adultos, tendremos una vida mas libre y con seguridad seremos mas felices.

Si les gusto esta historia compártanla.. Acuérdense que la misión de #preguntas con propósito es tocarle la puerta al alma, la consciencia, en general, a la esencia mas pura de lo que es el ser humano.

 

 

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